27.6.05

Necesito escribir mi autobiografía para el jueves y no tengo ni puta idea de cómo hacerlo, cómo comenzar, qué decir. Aunque más bien en el fondo siento que esa reticencia se debe a que no quiero volver a encontrar algo que anda por ahí guardadito, agazapado, quizás esperando o quizá sólo aletargado. En fin, es necesario.
Por otro lado, tengo una urgencia: hablar con mi papá. El día del padre no fue posible por la falta de tiempo, mi fatiga, una madre resentida y el futbol. O tal vez sólo fue el miedo asomándose y ganando por ese momento.
Ultimamente siento que mi vida se escurre entre ambigüedades y paradojas. Me resulta fácil y a la vez tremendamente doloroso, por tanto difícil, hablar sobre mi papá.
No sé quién es y él tampoco me conoce.Todos estos años he podido decir sin mucha convicción que me quiere, porque otros me lo dicen o porque eso parece, pero hasta ahora de verdad quiero saberlo y sentirlo. Me urge decirle que yo lo amo. Quiero pedir perdón y perdonarnos. Quiero que sepa cuanta falta me ha hecho, que se entere de que no siento que él haya estado ahí aunque a su modo él quisiera demostrarlo. Quiero entregarme y aunque entiendo que no es a fuerzas, deseo que él... quiero tanto.
Hay tantas cosas que extraño porque no las vivimos juntos. Sé que no será posible volver a recorrer el pasado, pero no puedo dejar de machacar cierto coraje o rencor o dolor al sentir como si me hubieran robado algo muy importante, al darme cuenta de que no tuve algo que siempre quería y negaba al mismo tiempo, al saber que eso ya no voy a tenerlo nunca.
Y tengo miedo de que no podamos encontrarnos, aunque es mejor tener las cosas por verdaderas que estar nomás tanteando y suponiendo sin poder agarrarse a nada.
Pero no todo tiene por qué salir mal y quizá ahora pueda tener un papá y él tener una hija. Ninguno de los dos sabemos en realidad cómo es vivir eso. Ya pasaron 24 años, pero quizá todavía nos queden muchos, y aun si fueran pocos valdrían tremendamente la pena si ahora sí pudieramos contar el uno con el otro, estar unidos.
Me da miedo lastimarlo, lastimarme.
Ya ha dolido mucho, duele, y si después de esto también va a doler...
Ya no hay vuelta pa'tras. Ya no.

5 Comments:

At 28/6/05 11:00 AM, Blogger buda said...

Ela, nunca es tarde si la dicha es buena...dile a tu padre todo eso q necesitas y verás como él reacciona en positivo.
Yo siempre he tenido una unión muy especial con el mío, hubo alguien, incluso q me dijo q cuando mi papá ya no estuviera seguiría notando su presencia a mi lado al largo de mi vida...es bonito, ¿verdad? Aunque espero y deseo q eso suceda de aquí muchos y muchos años!

En referencia a tu autobiografía, siempre puedes "olvidar" lo q no deseas recordar...

un fuerte abrazo

 
At 28/6/05 12:27 PM, Blogger Ela said...

Buda querida: Gracias por tus palabras, eres afortunada de tener una relación bonita con tu papá. Ya ves, yo pude hacer eso con mamá y espero que ahora también con mi papá. Lo de olvidar quizá sea bueno, pero siento que necesito sanar algo que está ahí, enfrentarme a eso y luego seguir adelante pero más en paz conmigo y con todo.

Cuídate mucho y te recibo el abrazo con mucho gusto :)

 
At 28/6/05 2:23 PM, Anonymous noemi said...

No quiero ser negativista, pero cuando la relación padre hija no se dió los primeros años, esa parte, de la niña y su padre, es irrecuperable.
No lo tomes a mal :)
De todos modos algo podrá hacerse...

Un abrazo!

 
At 28/6/05 3:49 PM, Blogger Ela said...

Hola Noemi!
No lo tomo a mal, en el fondo tengo muy presente lo que tu dices, quizás es por eso que me siento con miedo de lo que ahora siento, porque las ilusiones ya están hechas y la realidad será dura.
Pero no creo que todo esté perdido, al menos (y creo que con eso será mucho) quiero hacer las paces.

 
At 29/6/05 11:58 PM, Blogger Mary Carmen San Vicente said...

Más vale investigarlo a vivir toda una vida de suposiciones.

Suerte !!

 

Publicar un comentario en la entrada

<< Home