30.5.05

Auch.

Tendría que saber aceptar mi realidad, pero la verdad me frustra sentir que mi cuerpo no puede llevarme a donde yo quiero. Me enojo y me duele sentir que soy muy débil en el aspecto físico. También sé que forzandome no me beneficio, pero no me gusta sentirme limitada. Ya sé que yo solita me torturo, pero me entristece ver cómo no puedo hacer o me cuesta muchísimo esfuerzo hacer lo que a otros les resulta muy fácil.

Nunca me he podido desenvolver con soltura en el trabajo físico, pero antes no me molestaba porque no me llamaba la atención eso de hacer ejercicio o practicar algún deporte, más bien era de las que sufrían las clases y que una vez que ya nadie me obligó a hacerlo, no tenía la menor gana de volver intentarlo. Pero ahora que sí quiero hacer cosas, me enojo de sentirme casi impotente.
Ayer me pasaron demasiadas cosas. Todavía no sé (ni sé si tendría que definirlo), si fue un día excelente o muy malo. Me encuentro como en estado de shock... quiero escribir lo que siento, lo que pasó, pero no sé todavía por dónde.
Hay una desición por tomar, hay mucho dolor que enfrentar cualquiera que sea mi resolución.
Todo es muy extraño. Carajo.

24.5.05

Hoy no, ahorita no.
Se me bajó la pila gacho. Me siento muy triste.
Tengo muchas ganas de llorar, de mandar lo que me molesta al carajo, de aventar lo más lejos posible esta frustración.
Sólo quiero salir de este vacío, que ya no duela, que ya no importe.
Tendría que aceptar pero no. Hace falta, necesito y no hay. Perpleja cuestiono ¿qué no hay más, es todo?
Hoy lo que tengo no es suficiente y no puede seguir diciéndome lo contrario, hoy quiero más, exijo más.
Pero luego me detengo y me digo: ¿estás realmente harta? ¿ y qué vas a hacer? ¿qué estás dispuesta a dar? ¿hasta cuando?
¿Por qué por qué por qué? Ja. Pero si preguntar eso no me sirve.
No, ahorita no estoy bien.

23.5.05

Uy. Se vislumbran tiempos intensos:

1. Hace unos días hablaba de que tenía miedo, después de aceptarlo me decidí a ponerme los zapatos para dar el primer paso y enfrentarlo. Hoy ya puede dar ese primer paso, pero sé que falta mucho por avanzar. Habrá que ir paso a pasito pero constante.

2. Se inicia la cuenta regresiva: en dos semanas termina el semestre y al mismo tiempo yo termino mi carrera. La verdad ya estoy ansiosa.

3. Elaboración y entrega de trabajos finales o exámenes, depende qué se les ocurra a mis maestros.

4. La próxima semana me dan los resultados de mis análisis. Lo bueno es que no me molestan las agujas, hoy se tardaron bastante en poder sacarme sangre, al menos esta vez no me quedó el brazo lastimado.

5. El domingo 29 toca otra salida con el grupo de AFG, esta vez vamos a Cruz del Marquez en el Ajusco.

6. Primer fin de semana de junio: vamos a escalar y acampar en la Malinche (creo que es aquí). Imagino que esta vez será más pesado, pero no me preocupo tanto por la subida, sino por la bajada, porque en las otras ocasiones me di cuenta de que eso es lo que más se me dificulta.

Así que necesito mucha, mucha energía.

**********

No pude ir a la toma de la foto de generación, tenía que trabajar. Ni modo, ya les tomaré fotos a mis compañeritos. De todos modos no salió todo mi grupo, sólo el de los de la tarde; se nota que en el mío hay ya mucho conflicto y desunión. Cuando no se puede pues ni a fuerza los zapatos entran.

21.5.05

Me puse a pensar en el comment que Noemí dejó en mi post del jueves.
Cuando hay miedo ante algo, puede haber peligro, entonces podemos quedarnos y pelear o retirarnos. En cualquiera de esas reacciones se puede ganar o perder, pero lo importante es crecer, que el miedo no paralice nuestra vida en cualquier sentido y quedarnos sin hacer lo uno o lo otro.

Como ella dijo, hay que aprender a discernir de qué modo nos vamos a enfrentar a la situación, si retirándonos con cautela o tratando de vencer aquello que nos inquieta, y a veces decidir qué hacer es más difícil que el mismo hecho de actuar.
Creo que es necesario conocer o escuchar qué es lo que ese miedo nos quiere decir, ya sea que la situación exija una reacción rápida o no. ¿Pero qué es lo que puede ayudarnos a decidir? se me ocurre que fluir es una buena guía, es decir que hay que movernos para donde nuestro yo interior se sienta más cómodo. La fluidez que sintamos con la elección de nuestros actos es, a mi parecer, un modo bastante efectivo para ponernos en un mejor contacto con la existencia y disfrutar más la vida, implica aceptación verdadera del cambio, conciencia, elección, arriesgrase y tomar de decisiones que vayan de acuerdo con lo que el corazón nos dice, confiar en nuestra intuición.
Esto no garantiza librarse de problemas o situaciones penosas, pero sí poder seguir avanzando, creciendo, y algo que crece, vive.

20.5.05

Al parecer, Buda ha querido que conteste un breve test musical y aquí esta:

Tamaño total de los archivos de música en mi ordenador:
Charros... debe ser un montón porque hay demasiadas subcarpetas en la carpeta correspondiente. La verdad yo no me ocupo de ver el espacio o tamaño en la compu (nunca he terminado de entender bien eso de los MB, Gb, etc).

Último disco que me compré:
Je. De hecho sólo me he comprado uno en toda mi vida: como me lo había prometido, con mi primera quincena compré el sound track de la película Blade Runer que es mi favorita.

Canción que estoy escuchando ahora:
creo que se llama Do you think I'm sexy? de Rod Stewart.

5 canciones que escucho un montón o que tienen algún significado para mí:
Uta, definitivamente son más de cinco y me da por temporadas en escoger cuales son mis favoritas. De ley son siempre las de Café Tacuba. Por estos días las canciones con las que me identifico de algún modo en cuanto a lo que quiero o siento son:

Is this love de Bob Marley, porque me encantaría dedicársela a alguien :P
Corre dijo la tortuga en versión de Julieta Venegas, me la dedico a mi anterior yo.
(I Can’t help) falling in love with you de UB40, sí definitivamente estoy enamorada (Buaa)
Alguien de Julieta Venegas, creo que ya no tengo que dar explicaciones
El río de Café Tacuba, no sé explicar lo que siento con ella.

Y muchas, muchas más que harían la lista muy grande.
Ahora: no sé si entendí bien, pero se debe poner a quién se le encomienda responder este test, así que digo que:

Noemí y Shered

Ciaocito.

19.5.05

Acabo de ver la película de Mar adentro y luego de intercambiar impresiones con el Ex. me dieron muchas ganas de escribir, y creo que va para largo:
Esto de tener un blog es algo bueno. Este es el tercero. En cada uno hay diferentes partes de mí, como retazos de mi vida, formas de ser, instantes que me hacían ser lo que era.
No he borrado los otros dos, no pienso hacerlo. Tampoco voy a dejar constancia en este lugar de cuales son aquellos, algunos de los que me visitan sí lo saben, pero con eso basta.
Porque han sido cosas que ya dejé atrás, no las olvido porque son parte de mí, pero al mismo tiempo ya fueron.
Cada uno ayudó a lo que necesité en ese momento, me sirvió de reflejo o de voz, para gritar pidiendo ayuda o para poder decir lo que no me atrevía a confesar o simplemente para sentirme escuchada y no tan sola o no saberme tan desamparada cuando entendía que sólo era una partícula pequeñita de polvo dorado flotando en la nada.
Cuando decidí ya no escribir más en mi segundo blog pensé que ya no volvería a tener una bitácora por internet, porque en ese tiempo creí que era más prudente callar, me sentí en un proceso de cambio donde aprendía a aceptarme y a quererme y parte de ello era, para mí, no necesitar aprobación, no querer sentirme escuchada, no quejarme porque alguien que se quiere se acepta con lo bueno y lo malo.
También por ese entonces empecé a interesarme por las formas de pensamiento orientales y cosas así. Me encontré o "recibí" de la vida si se puede decir así un libro especial del que ya hablaré en otra ocasíon. Con él me fue revelado "El Secreto".
Caí en la cuenta de que para ser feliz no necesitaba nada más que ejercer la felicidad. Que yo soy responsable de mis sentimientos y de la forma en que reacciono a las cosas. Que no es que algo me ponga o me haga sentir de éste o de aquel modo, sino que yo soy quien elige sentir o reaccionar así. Que todo está adentro.
Entonces decidí callar. Pero pasado el tiempo regresé. Siempre es diferente. Hoy ya no soy lo de ayer. Aquí, esta vez sí soy yo. Cuando abrí por fin este lugar, no pensé explicar esto porque no quería ser identificada, primero por cualquiera que entrara ya fueran conocidos o no, después me decidí a dejar que esos conocidos, esos seres especiales sí supieran quien era Ela, o mejor dicho, que Ela existía.
Hoy puedo afirmar con toda la certeza que ya sé cual es el sentido de la vida, que no hay bronca, que entiendo la existencia. Y que no me importa que haya quien crea que eso es arrogante o que eso no es posible, simplemente es algo que sé y punto.
Por eso puedo decir sinceramente, que hoy tengo miedo. Que desde hace unos días tengo miedo y que anteayer ya no sólo era una sensación o pensamiento, sino que me lo dije así, clarito: esto es miedo.
Con A. (también alguna vez hablaré de A.) un día sucedío algo mas o menos así:
Como cada viernes tocaba sesión en la alberca, no sé nadar, sólo dos veces hacía muchos años me había metido en tanta agua junta y el viernes anterior había sentido mucho miedo (estuve a punto de ahogarme una par de veces) pero otra vez estaba en la alberca y ya había conseguido flotar en lo más bajo mientras alguien me remolcaba, estaba divertida y relajada. Entonces A. nos dió flotadores y nos dijo que todos juntos debíamos llegar a la fosa, y creí que yo no iba a poder. Pero sí llegué y estaba aprendiendo a moverme con el flotador.
A. me sonreía y me dijo: ¿Le tenías mucho miedo al agua, no? y mírate. El miedo al agua es de los más difíciles de superar.
Yop: Sí, ahora sólo me queda el terror que le tengo a los perros...
A: Órale. Por algo no te tocó ir a la salida del Ocopiasco; allí se nos acercaron unos perros y nos fueron ladrando un rato...
Yop: no, yo me hubiera infartado, hasta a los cachorritos les tengo miedo.
A: ¿Sabes? Los miedos son las pruebas que elegimos cuando vamos a regresar... cuando vamos a volver a nacer decidimos a qué le vamos a tener miedo y esas son las pruebas que decidimos superar en esa vida.
A. no sabía que yo estaba leyendo un poco sobre budismo, el karma, nirvana y esas cosas y había visto que reencarnamos todas las veces que sea necesario para crecer y y así un día poder completar el camino, hasta que ya no tengamos nada pendiente para regresar, hasta poder sólo sentir compasión y ya no estar cegados con la falsa ilusión de la existencia que no deja ser libre a nuestro verdadero Ser y entonces ser con el Nirvana, entonces relacioné mucho la explicación que A. tiene sobre el miedo.
Siempre he querido uno y me encantan, pero yo no podía estar junto a un perro sin llenarme de terror, a veces a costa de mi seguridad hacía todo lo posible por evitar pasar cerca de uno. El 1 de mayo tuve que estar junto a Pacho un cocker spaniel precioso, primero pude aceptar que caminara cerca de mí sin alarmarme tanto, después ya lo acariciaba sin sentir una puzada en el estómago, un par de horas después le dí de comer de mi zandwich en el hocio y casi 24 horas después estaba sentado en mi regazo, abrazándolo y le cantaba al oído. Ya no había miedo.
En otra ocasión A. me dijo que cuando tenemos miedo para hacer o afrontar alguna situación, es que hay algo muy bueno esperándonos si decidimos encararlo, y creo que tiene razón.
Y hoy que tengo miedo, mucho, también sé que soy fuerte y que voy a estar bien.

17.5.05

Jeje, el post anterior quedó mocho pues resulta que estaba escribe y escribe pero tuve que ocuparme de un asuntillo en la biblio (me gusta escribir mientras ando en el trabajo o cuando estoy sola en casa) y pues el dichoso post lo publiqué en donde me había quedado, ni modo.
***********
A veces ya no sé qué pensar, como que de repente me he tenido que enfrentar a muchas cosas nuevas, tengo que ir como a pasos agigantados avanzando, sintiendo, experimentando, observo, asimilo, aprendiendo... sobre todo tratando de aprender porque me siento como en etapa de puro ensayo error. Porque si bien ya no veo los errores como algo negativo, pues la verdad como que luego sí me agüito y digo "bueno, si ahorita ya la regué, al menos me fijo bien para tratar de no volver a meter igual la pata".
Siento, entre feliz y medio asustadilla, como que este año va a ser harto prolífico en experiencias y crecimiento. Como que de ocho meses a la fecha he vivio más que en los 24 años que llevo. No quiero angustiarme, pero es que a veces no veo por dónde.
Mañanita voy donde el médico, en este caso médica para ver qué me dice. Esta doctora es de esas que mas bien te zarandean en vez de apapacharte: hace un año o año y medio la fui a ver por primera vez porque según yo, traía algo malo en el corazón (hipocondríaca que era); y sí tenía algo malo pero no en el sentido literal, tenía una depresión galopante que no había notado.
Entonces me regañó y me hizo darme cuenta de que lo que yo no haga por mí pues nadie lo hará y medio entendí (porque ya luego lo entendí bien) que yo solita era responsable de mí. Me mandó al dentista, al nutriólogo, a hacer ejercicio, al psicólogo y a buscar un proyecto de vida. Como entonces todavía no me caía bien el veinte, medio inicié los tratamientos pero no llegué al final.
Pasados unos meses y a raiz de la ruptura con el Ex. me decidí a no andar sólo llora que llora por los rincones y tratándome como la pobre muñeca fea, y primero fui a ver lo de los dientes, luego me metí al acondicionamiento físico que me cayó de perlas, (por la gente que conocí y por los resultados en mi físico, salud y autoestima) pero que tuve que dejar para entrar a trabajar (donde a pesar de ciertas cosillas, estoy muy contenta), he tratado de mejorar mi alimentación, estoy leyendo de todo lo que me interesa conocer, he empezado a interesarme por lo espiritual, apenas me volví a meter a hacer ejercicio y no voy al psicólogo, pero me autoterapeo mucho y creo que estoy mucho mejor que hace seis meses.
Y ahora que volveré a ver a la doctora me pregunto que si en aquel entonces me regañó por no tener oficio ni beneficio, a ver si ahora me regaña por hacer demasido (recordando el bajón que me dio la semana pasada y el malestar que no se me ha quitado). Pase lo que pase, quiero estar segura de que mi salud está bien y si no, pues hacer lo que haya que hacer para recuperarme.
Caray, me divierte mucho estar ocupada, empezar a deveras estar conmigo y conocerme, sentirme plena con mi vida y no querer quedarme ahí sino avanzar avanzar avanzar, pero creo que sí necesito saber cómo relajarme.

16.5.05

Hoy tengo muchas ganas de escribir, pero en realidad no sé de qué. Así que sólo iré poniendo cosas que vayan surgiendo mientras le doy al teclado.

El fin de semana me fui a comprar ropa, para aprovechar mi primera quincena, además la mayoría de las cosas que uso las tengo desde la prepa y la verdad ya necesito renovar.

Eso es algo que me molesta un poco: siento que necesito justificar mis gastos. Me siento culpable de comprarme cosas, cuando era el dinero que mi papá me daba, me sentía mal de gastar lo que a él le costaba tanto ganar, luego que se quedó sin trabajo y entonces nos mantuvo mi hermano, pues tampoco me hacía mucha gracia. Luego vino el dinerillo que el Ex. me coperaba y entonces sí me sentí un poquito más libre, pero sólo compraba lo más "necesario".

Ahora es mi dinero, yo trabajo para ganarlo y no le debo cuentas a nadie, pero aún así me cuesta mucho no sentirme como que estoy haciendo algo malo al gastarlo.
Creo que es algo que con el tiempo iré superando.

Decía, fui a comprarme pantalones y descubrí harto gustosa que ahora soy talla 9, desde hacía mucho que había pasado de la 7 a la 13 y no bajaba nada.

Anduve viendo, probándome cosas, camine y camine... y descubro que sí me gusta la idea de tener cosas nuevas y que deveras me gusten, pero pero me molesta estar de compras. Es raro, creí que era algo que iba a disfrutar y no, me abruma buscar, escoger, etc. De todos modos, el próximo fin me lanzo esta vez a conseguir blusas y luego zapatitos, después cada mes quiero conseguir (qué trabajo me cuesta decir "comprarme") un saco o algo que aunque sea caro, que sí me guste.

Otra cosa: nunca me había sentido tan sola como ahora. Desde que el Ex. y yo ya sólo somos dos personas compartiendo el mismo lugar de residencia, cada quien con sus propias actividades, horarios, salidas, gustos y formas de ser

14.5.05

¿Por qué no se puede confiar en las mujeres? ¡Pero... cómo vas a confiar en alguien que sangra durante 5 días y no se muere?!!!

No. No me gusta que a algunas mujeres les afecta tanto ver evidencias de menstruación en el bote de basura. ¿Por qué se tienen que ofender con ese fluido rojo oscuro que es quizá de las cosas más limpias que tenemos en nuestro cuerpo?
Recuerdo mi primera menstrución. Mamá ya me había explicado desde que tenía como seis años y a mí me había parecido lo más maravilloso que pudiera pasarme algún día, hasta me dejó usar una toalla femenina para calmar mi curiosidad.
Desde ese día me sentí privilegiada, como con un secreto o una promesa que me hacía especial.
Cuando en la primaria nos daban pláticas a las niñas y regalaban toallas, habíamos muy pocas que no escondíamos los paquetes y que no regresábamos al salón con vergüenza ni nos "espantábamos" de las preguntas de los compañeros. Una vez mi maestra de 6o nos regañó por "traer esas cosas cual bandera al viento".
Me daba envidia saber que había compañeras a las que ya les había bajado. A mí me pasó casi en secundaria: el día anterior me dolía horrores el vientre (llegué a pensar que era apendicitis, je) y a la mañana siguiente había una mancha en mi pantaleta.
Oh decepción. Lo tan ansiado se me tornó pesadillezco. Mes con mes durante varios años no podía levantarme de la cama ni retener bocado, y cada vez era peor. Entonces pensé que ser mujer era terrible, y me deprimía pensar que me faltaban como treinta años de lo mismo. No pude pensar que hubiera algo más injusto.
Después aprendí que lo que antes creía motivo de orgullo, mas bien debía ser escondido, excluido. Mi papá hizo que mamá me dijera que debía guardar mis toallas donde mis hermanos no las vieran, y que cuando fuera al baño en esos días, debía tirar mis papeles y toallas sucias en otro bote especial para no ofender a la vista de los hombrecitos.
Así hasta que platiqué de esto con el Ex y entendí que no había de qué avergonzarse, le volví a agarrar cariño a mi periodo y me ayudó a que el show de cada mes desapareciera.
Ahora ya puedo vivirlo como parte de mí sin sufrimientos ni culpas, ya no escondo mi sangre porque no le veo ofensa y defiendo el uso de tampones sin empacho alguno.
Quizá ahora ya es un poco diferente y sé que no es nada fácil cambiar nuestra forma de pensar, pero día a día podemos hacer la diferencia aun teniendo al mundo en contra.

13.5.05

Recordatorio pa´yo mera.

Me acabo de enterar y para que no se me olvide: el 7 de junio!

(Sí, lo admito, soy una traumada :))

Mi cuerpo y yo tenemos que aprender a comunicarnos más eficientemente.

Necesito estar más alerta con las señales que manda mi cuerpecillo, pues ayer me dio un jalón de orejas. El doctor dijo que sólo era cansancio, pero mejor me voy a hacer estudios y trataré de escuchar más para no forzarme.

Podría resultar curioso lo que me pasó: ayer ya empezaba a alarmarme que las náuseas, cansancio, vómito y mareos fueran otra cosa y pensé seriamente en comprar una prueba de las que dependen muchas cosas si muestra positivo o negativo... cuando hoy por la madrugada descubro que mi periodo se adelantó una semana exacta. Resulta raro si se interpreta como si mi cuerpo hubiera dicho: mira, para que no empieces de paranoica, ahí está, estamos bien.

De todos modos la semana que viene voy donde el médico y también charlaré con mucho cariño con el cuerpo que diario me pone en contacto con el mundo, que buena falta nos hace.

11.5.05

Zaz!
Es tiempo de empezar a dilucidar qué es lo que quiero para mi vida, al menos en lo que respecta a mi forma de relacionarme con los "benditos" hombres.
Porque me pregunto:
¿Y si me siento agustísimo sola? pero ¿Y si luego resulta que estoy muy sola?
¿Quiero empezar una nueva relación de pareja? ¿Qué tan pronto, qué tan lejos?
¿o sólo quiero darle gusto al cuerpo "sin" compromisos? ¿Qué propuestas voy a aceptar? o ¿Cuándo yo voy a proponer? ¿Cómo voy a afrontar las cosas que resulten de mis acciones?
Caramba, son cosas que nunca creí que tendría que plantearme un día. Es chistoso: hace tiempo que hice las paces conmigo misma, pero todavía no me acostumbro a que los hombres se fijen en mí, es una mezcla de sentimientos un poco mmmm... alucinante, por un lado sí, me halaga, me levanta el ego, pero por otro me incomoda.
Hoy platicaba con unas amigas y pensamos que es estúpido complicar tanto las cosas: que si una debe dudar de las intenciones de alguno o dejarse llevar; que si una quiere, de todos modos se debe esperar a que el sujeto de señales de que él también quiere; que sería muy cómodo no enredarse sentimentalmente; que primero te bajan el sol la luna y lo demás y luego si te vi ni me acuerdo; que si una sólo debe soltar prenda cuando está segura de las intenciones del susodicho y que estas intenciones deben ser "formales"; que finalmente aún es vigente: Con el favor y el desdén tenéis condición igual, quejándoos, si os tratan mal, burlándoos, si os quieren bien. Opinión, ninguna gana, pues la que más se recata, si no os admite, es ingrata, y si os admite, es liviana (completito anda por acá, y de paso se puede leer lo demás,je)...
¿Y qué se le va a hacer? Imagino que con el tiempo y un ganchito podré tener respuestas (e invariablemente más preguntas) pero ahorita necesito un buen rato de insana reflexión.

10.5.05

Mamá me decía que de la familia y el sol, mientras más lejos mejor.
Cuando los voy a visitar, después de utilizar dos micros, y una línea casi completita del metro, siempre le hago el comentario de que por qué vive taaan lejos y ella me responde que la que se fue a vivir lejos soy yo, que ella siempre ha estado en el mismo sitio.
Yo creía que mamá era una mujer que sí, siempre estaba en el mismo sitio: porque no importa qué tanto me vista de niña grande y fuerte, cuánto me sienta autosuficiente y dueña de mis embrollos, mamá siempre está ahí para cuando un día el traje de adulta me quede un poco grande; sin importar todo lo que he querido dejarla al márgen de "mis cosas". Porque conforme pasa el tiempo descubro los saltos gigantes que mamá ha tenido que dar en su forma de comprender el mundo, y porque hay cosas que siempre defenderá a capa y espada sin importar el daño que eso haga.
Lo cierto es que cambiante o no siempre será mi mamá y quiero muchísimo a mi madre, pero a veces tengo la impresión de que me alejo cada vez más, esperando que ella alcance a comprender lo que a mí se me hace tan difícil explicarme.
Antes mamá y yo éramos inseparables: jugaba conmigo a la comidita, me inventaba cuentos para dormir y yo le contaba y compartía mis sueños, ideas, locuras y experiencias. No había límite.
Pero un día decidí asomarme y meterme por la ventana de lo sensual, lo prohibido para las chicas buenas que esperarán al día de su matrimonio. Recuerdo mis dudas, mis muchas culpas y golpes de pecho, mi terror (todo de lo que me deshice hace buen tiempo)... y le conté a mamá, la inseparable.
Recuerdo su cara, sus manos, sus comentarios tan inoportunos, yo no sabía que eso se llamaba decepción. Me fui a la escuela y ese día ya no la vi. A la mañana siguiente no me despertó para desayunar, recuerdo su tensión, recuerdo: "buenos días mi niña... ah no, mi niña ya se murió" recuerdo nuestro dolor vivido desde perspectivas diferentes sin que en ese momento yo supiera que era parte del mismo miedo.
Desde ese día dejé de compartir, aprendí a guardarme todo para mí, me asumí como el ángel caido que sólo se tenía así mismo. Me enojé mucho con mamá, con ella que cómo se atrevía a desampararme así, que cómo podía darse baños de pureza si yo sabía lo que ella había hecho de joven sin que me lo haya contado, decidí no ser la única expulsada.
Y ahora aunque lo entiendo de otro modo, aunque ya no me queda rencor, aunque ya no clamo venganza, todavía no encuentro la forma de avanzar sin que ella y yo volvamos a perder algo.
Después de todo, creo que mamá está feliz de ver cómo he crecido en estos cinco años. Sé que no es la forma de como a ella le hubiera gustado que pasaran las cosas, pero creo que acepta lo que soy y me quiere. Yo también la quiero y me gusta que sea mi mamá.
Hace un tiempo renegaba de la posibilidad de ser madre un día, le espetaba en bromas crueles que con lo que había visto, ser madre era lo más despreciable que pudiera sucederme, que se hiciera a la idea de no ser abuela por mi parte.
Cosas idas y otras venidas, ahora deseo que el tiempo sea suficiente, porque me gustaría que ella abrazara a los hijos que ojalá algún día yo tenga.

9.5.05

PRIMER ACTO:

Mi bro: N. tiene que aguantarle un montón de chingaderas a I. (su novio) Lo bueno es que él no nos acompañó a Huatulco. ¡Mira, esas sandalias están chidas! Le voy a regalar unas a N... con eso de que se le rompieron las suyas en Huatulco.
Yo: Ya lánzate con N., ¿no?
Mi bro: No, no tengo valor para andar con una gordita.
Yo: ...

SEGUNDO ACTO:

Mi mamá: Cuídate mucho.
Yo: Sí mamá.
Mi mamá: nomás no vayas a estar acostándote con uno y con otro... eso acaba la vida.
Yo: No mamá.
Mi mamá: Al principio uno quiere a cada rato, pero al final el sexo aburre, fastidia y al menos tú ya lo probaste, ya párale.
Yo: Cada quien habla como le fue en la feria...
Mi mamá: Ya verás que lo que te digo es cierto, si no, pregúntale a tus tías...

TERCER ACTO:

Lo que le pasó a una amiga en el metro:
Mi amiga:...y el tipo se me repegaba, yo no sabía qué hacer. Ya no me aguanté cuando me quiso agarrar... Le grité y lo empujé.
Yo: ¿y qué pasó?
Mi amiga: El tipo se bajó a la que sigue riéndose... toda la gente me miraba como si estuviera loca. Para acabarla de rematar, escuché que una mamá le decía a su hija como de diez años: ¿Ya ves lo que pasa? Pero se quieren ver bonitas ¿no?
¿CÓMO SE LLAMÓ LA OBRA?

6.5.05

Hoy desayuné con A. amigo de M.

Conseguí el teléfono de M. Al rato le llamo.

Por cierto el lunes es su cumpleaños... y también tengo los calcetines que me prestó.

4.5.05

Lo dicho: estar vivo es lo más bonito.

Porque la vida de eso de trata, de sentir hasta la médula todo lo que nos toque vivir, sea bueno o no tanto (que a fin de cuentas no hay tal) si no qué chiste: estar sin reir, llorar, sin sentir que la tripa se alborota de temor o alegría es como no existir.

Cambiando de tema, ayer sentí bonito: resulta que tuve que ir a ver qué pasaba con disco que una investigadora no podía abrir. El problema era muy sencillo de resolver pero lo que me gustó fue sentir que alguien valore lo que uno hace.
Me acuerdo que cuando me ofrecieron el trabajo, yo no quería aceptar que porque estaba muy agusto haciendo otras cosas que debía abandonar, que ya me había hecho a la idea de no trabajar hasta terminar la carrera, que sí necesitaba el dinero pero que no era lo que me haría feliz... finalmente acepté, ciertamente dejé muchas cosas pero me di cuenta de que en realidad era miedo.

Me gusta contarle cosas a ciertas personas porque me ayuda a estructurar mejor mis ideas y poder decidir, un amigo me dijo que cuando tenemos miedo de hacer algo es porque generalmente algo muy bueno nos está esperando y creo que tiene razón.

3.5.05

Chale. Gacha gacha es la cruda moral generada por la duda.

2.5.05

Oh my God.

Ya pasó el domingo y Dios sí quizo... y cómo quizo.

Aún no lo puedo creer: estoy harto emocionada, algo confusa pero agradecida. No dormí ni una hora la noche de anoche, tengo piquetes de mosquito y cierta sensación de incertidumbre... sin embargo aseguro que todo eso ha valido infinitamente la pena.

Ayer no regresé a casa a dormir.